<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-15219670</id><updated>2011-04-21T15:46:56.046-07:00</updated><title type='text'>la filosofia y richard nickel</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://richardnickel.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15219670/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://richardnickel.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>richardnickel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15624434428944634027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>4</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15219670.post-112449331237577072</id><published>2005-08-19T16:14:00.000-07:00</published><updated>2005-08-19T16:15:12.390-07:00</updated><title type='text'>el anticristo para la prueba</title><content type='html'>EL ANTICRISTO ,para la prueba de septiembre para terceros medios&lt;br /&gt;Prólogo&lt;br /&gt;Este libro pertenece a los menos. Tal vez no viva todavía ninguno de ellos. Serán sin duda, los que comprendan mi Zaratustra: ¿cómo me será lícito confundirme a mí mismo con aquellos a quiénes ya hoy se les hace caso? - Tan sólo el pasado mañana me pertenece. Algunos nacen de manera póstuma.&lt;br /&gt;Las condiciones en las que se me comprende, y luego se me comprende por necesidad, - yo las conozco muy exactamente. Hay que ser honesto hasta la dureza en cosas del espíritu incluso para soportar simplemente mi seriedad, mi pasión. Hay que estar entrenado en vivir sobre las montañas - en ver por debajo de sí la miserable charlatanería actual acerca de la política y del egoísmo de los pueblos. Hay que haberse vuelto indiferente, hay que no preguntar jamás si la verdad es útil, si se convierte en una fatalidad para alguien... Una predilección de la fuerza por problemas para los que hoy nadie tiene valor; el valor de lo prohibido; la predestinación al laberinto. Un experiencia hecha de siete soledades. Oídos nuevos para una música nueva. Ojos nuevos para lo más lejano. Una conciencia nueva para verdades que hasta ahora han permanecido mudas. Y la voluntad de economía de gran estilo: guardar junta la fuerza propia, el entusiasmo propio... El respeto a sí mismo; el amor a sí mismo; la libertad incondicional frente a sí mismo...&lt;br /&gt;¡Pues bien! Sólo ésos son mis lectores, mis verdaderos lectores, mis lectores predestinados: ¿qué importa el resto? - El resto es simplemente la humanidad. - Hay que ser superior a la humanidad por fuerza, por altura de alma, - por desprecio...&lt;br /&gt;Friedrich Nietzsche&lt;br /&gt;1&lt;br /&gt;- Mirémonos a la cara. Nosotros somos hiperbóreos, -sabemos muy bien cuán aparte vivimos. "Ni por tierra ni por agua encontrarás el camino que conduce a los hiperbóreos"; ya Píndaro supo esto de nosotros. Más allá del norte, del hielo, de la muerte - nuestra vida, nuestra felicidad... Nosotros hemos descubierto la felicidad, nosotros sabemos el camino, nosotros encontramos la salida de milenios enteros de laberinto. ¿Qué otro la ha encontrado? - Acaso el hombre moderno? "Yo no sé qué hacer; yo soy todo eso que no sabe qué hacer" - suspira el hombre moderno. De esa modernidad hemos estado enfermos, - de paz ambigua, de compromiso cobarde, de toda la virtuosa suciedad propia del sí y el no modernos. Esa tolerancia y largeur de corazón que "perdona" todo porque "comprende" todo es scirocco para nosotros. ¡Preferible vivir en medio del hielo que entre virtudes modernas y otros vientos del sur!... Nosotros fuimos suficientemente valientes, no tuvimos indulgencia ni con nosotros ni con los demás; pero durante largo tiempo no supimos a dónde ir con nuestra valentía. Nos volvimos sombríos, se nos llamó fatalistas. Nuestro fatum - era la plenitud, la tensión, la retención de las fuerzas. Estábamos sedientos de rayo y de acciones, permanecíamos lo más lejos posible de la felicidad de los débiles, de la "resignación"... Había en nuestro aire una tempestad, la naturaleza que nosotros somos se entenebrecía - pues no teníamos ningún camino. Fórmula de nuestra felicidad; un sí, un no, un línea recta, una meta...&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;¿Qué es bueno? - Todo lo que eleva el sentimiento de poder, la voluntad de poder, el poder mismo en el hombre.&lt;br /&gt;¿Qué es malo? - Todo lo que procede de la debilidad.&lt;br /&gt;¿Qué es felicidad? - El sentimiento de que el poder crece, de que una resistencia queda superada.&lt;br /&gt;No apaciguamiento, sino más poder; no paz ante todo, sino guerra; no virtud, sino vigor (virtud al estilo del Renacimiento, virtù, virtud sin moralina).&lt;br /&gt;Los débiles y malogrados deben perecer: artículo primero de nuestro amor a los hombres. Y además se debe ayudarlos a perecer.&lt;br /&gt;¿Qué es más dañoso que cualquier vicio? - La compasión activa con todos los malogrados y débiles - el cristianismo...&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;No que reemplazará a la humanidad en la serie de los seres es el problema que yo planteo con esto (- el hombre es un final -); sino que tipo de hombre se debe criar, se debe querer, como tipo más valioso, más digno de vivir, más seguro de futuro.&lt;br /&gt;Ese tipo más valioso ha existido ya con bastante frecuencia: pero como caso afortunado, como excepción nunca como algo querido. Antes bien, justo él ha sido lo más temido, él fue hasta ahora casi lo temible; - y por temor se quiso, se crió, se alcanzó el tipo opuesto; el animal doméstico, el animal de rebaño, el animal enfermo hombre, - el cristiano...&lt;br /&gt;4&lt;br /&gt;La humanidad no representa una evolución hacia algo mejor, o más fuerte, o más alto, al modo como hoy se cree eso. El "progreso" es meramente una idea moderna, es decir, una idea falsa. El europeo de hoy sigue estando, en su valor, profundamente por debajo del europeo del Renacimiento; una evolución posterior no es sin más, por una necesidad cualquiera, una elevación, una intensificación, un fortalecimiento.&lt;br /&gt;[...]&lt;br /&gt;5&lt;br /&gt;Al cristianismo no se le debe adornar ni engalanar: él ha hecho una guerra a muerte a ese tipo superior de hombre, él ha proscrito todos los instintos fundamentales de ese tipo, él ha extraído de esos instintos por destilación, el mal, el hombre malvado, - el hombre fuerte considerado como hombre típicamente reprobable, como "hombre réprobo". El cristianismo ha tomado, partido por todo lo débil, bajo malogrado, ha hecho un ideal de la contradicción a los instintos de conservación de la vida fuerte; ha corrompido la razón incluso de las naturalezas dotadas de máxima fortaleza espiritual al enseñar a sentir como pecaminosos, como descarriadores, como tentaciones, los valores supremos de la espiritualidad. ¡El ejemplo más deplorable - la corrupción de Pascal, el cual creía en la corrupción de su razón por el pecado original, siendo así que sólo estaba corrompida por su cristianismo! -&lt;br /&gt;10&lt;br /&gt;Entre alemanes se me comprende en seguida cuando yo digo que la filosofía está corrompida por sangre de teólogos. El párroco protestante es el abuelo de la filosofía alemana, el protestantismo mismo, su peccatum originale. Definición del protestantismo: la hemiplejía del cristianismo - y de la razón... Basta pronunciar la palabra "Seminario [Stift] de Tübinger" para comprender qué es en el fondo la filosofía alemana - una filosofía artera... Los suabos son los mejores mentirosos en Alemania, mienten inocentemente... ¿A qué se debió el júbilo que, al aparecer Kant, recorrió el mundo de los doctos alemanes, compuesto en sus tres cuartas partes por hijos de párrocos y de maestros -, a qué el convencimiento alemán, que aún hoy sigue encontrando eco, de que con Kant comienza un giro hacia algo mejor? El instinto de teólogo existente en el docto alemán adivinó qué es lo que, a partir de ese momento, volvía a ser posible... Un camino fortuito hacia el viejo ideal quedaba abierto, el concepto "mundo verdadero", el concepto de la moral como esencia del mundo (- ¡los dos errores más malignos que existen!) volvían a ser ahora, gracias a un escepticismo ladinamente inteligente, si no demostrables, tampoco ya refutables... La razón, el derecho de la razón no llega tan lejos... Se había hecho de la realidad una "apariencia"; y se había hecho de un mundo completamente mentido, el de lo que es, la realidad. El éxito de Kant es meramente un éxito de teólogos: Kant fue, lo mismo que Lutero, lo mismo que Leibniz, una rémora más en la honestidad alemana, nada firme de suyo - -&lt;br /&gt;17&lt;br /&gt;Allí donde, de alguna forma, la voluntad de poder decae, hay también siempre un retroceso fisiológico, una décadense. La divinidad de la décadense, castrada de sus virtudes e instintos más viriles, se convierte necesariamente, a partir de ese momento, en Dios de los fisiológicamente retrasados, de los débiles. Ellos no se llaman a sí mismos los débiles, ellos se llaman "los buenos"... Se entiende, sin que sea necesario siquiera señalarlo, en que instantes de la historia resulta posible la ficción dualista de un Dios bueno y de un Dios malvado. Con el mismo instinto con que los sometidos rebajan a su Dios haciendo de él el "bien en sí", borran completamente del Dios de sus vencedores las buenas cualidades; toman venganza de sus señores transformando en diablo al Dios de éstos. - El Dios bueno, lo mismo que el diablo: ambos engendros de la décadense. - ¿Cómo se puede hoy seguir haciendo tantas concesiones a la simpleza de los teólogos cristianos, hasta el punto de decretar con ellos que es un progreso el desarrollo ulterior del concepto de Dios, desarrollo que lo lleva desde "Dios de Israel", desde Dios de un pueblo, al Dios cristiano, a la síntesis de todo bien? - Pero hasta Renan hace eso. ¡Como si Renan tuviera derecho a la simpleza! A los ojos salta, sin embargo lo contrario. Cuando del concepto de Dios quedan eliminados los presupuestos de la vida ascendente, todo lo fuerte, valiente, señorial, orgulloso, cuando Dios va rebajándose paso a paso a ser símbolo de un bastón para cansados, de un ancla de salvación para todos los que se están ahogando, cuando se convierte en Dios-de-las-pobres-gentes, en Dios-de-los-pecadores, en Dios-de-los-enfermos par excellence, y el predicado"salvador", "redentor", es lo que resta, por así decirlo, como predicado divino en cuanto tal: ¿de qué habla tal transformación?, ¿tal reducción de lo divino? - Ciertamente con esto "el reino de Dios" se ha vuelto más grande. En otro tiempo Dios tenía únicamente su pueblo, su pueblo "elegido". Entre tanto, al igual que su pueblo mismo, él marchó al extranjero, se dio a peregrinar, desde entonces no ha permanecido ya quieto en ningún lugar: hasta que acabó teniendo su casa en todas partes, el gran cosmopolita, - hasta que logró tener de su parte "el gran número" y media tierra. Pero el Dios del "gran número" el demócrata entre los dioses, no se convirtió, a pesar de todo, en un orgulloso Dios de los paganos: ¡siguió siendo judío, siguió siendo el Dios de los rincones, el Dios de todas las esquinas y lugares oscuros, de todos los barrios insalubres del mundo entero!... Su reino del mundo es, tanto antes como después, un reino del submundo, un hospital, un reino-subterráneo, un reino-ghetto... Y el mismo tan pálido, tan débil, tan décadent... De él se enseñorearon hasta los más pálidos de los pálidos, los señores metafísicos, los albinos del concepto. Estos estuvieron tejiendo alrededor de él su telaraña todo el tiempo preciso, hasta que hipnotizado por sus movimientos, él mismo se convirtió en una araña, en un metaphysicus. A partir de ese momento él tejió a su vez la telaraña del mundo sacándola de sí mismo - sub specie Spinozae -, a partir de ese momento se transfiguró en algo cada vez más tenue y más pálido, se convirtió en un "ideal", se convirtió en un "espíritu puro", se convirtió en un absolutum, se convirtió en "cosa en sí"... Ruina de un Dios: Dios se convirtió en "cosa en sí"...&lt;br /&gt;43&lt;br /&gt;Cuando se coloca el centro de gravedad de la vida no en la vida, sino en el "más allá" - en la nada, - se le ha quitado a la vida como tal el centro de gravedad. La gran mentira de la inmortalidad personal destruye toda razón, toda naturaleza existente en el instinto, - a partir de ahora todo lo que en los instintos es beneficioso, favorecedor a la vida, garantizador del futuro, suscita desconfianza. Vivir de tal modo que ya no tenga sentido vivir, eso es lo que ahora se convierte en el "sentido" de la vida... ¿Para qué ya el sentido de comunidad, para que la gratitud a la ascendencia y a los antepasados, para qué colaborar, confiar, para qué favorecer y tener en cuenta algún bien general?... Todas esas cosas son "tentaciones", todas esas cosas son desviaciones del "camino recto" - "una sola cosa es necesaria"... En cuanto "alma inmortal", cada uno tiene idéntico rango que cualquier otro, en el conjunto de todos los seres la "salvación" de cada individuo tiene derecho a reclamar una importancia eterna, pequeños santurrones, y locos en sus tres cuartas partes, tienen derecho a imaginarse que, en razón de ellos, las leyes de la naturaleza son transgredidas, de modo constante - nunca se estigmatizará con bastante desprecio semejante intensificación hasta lo infinito, hasta lo impúdico, de toda especie de egoísmo. Y, sin embargo, el cristianismo debe su victoria a esa deplorable adulación de la vanidad personal -con ella es con la que ha persuadido a seguirle cabalmente a todos los malogrados, a todos los hombres de sentimientos rebeldes, a los fracasados, a todos los desechos y escorias de la humanidad. La "salvación del alma" - dicho claramente: "el mundo gira alrededor de mí"... El veneno de la doctrina "idénticos derechos para todos" - es el cristianismo el que lo ha diseminado de modo más radical: desde los más escondidos rincones de los instintos malos el cristianismo ha hecho una guerra a muerte a todo sentimiento de respeto y de distancia entre los hombres, es decir, al presupuesto de toda elevación, de todo crecimiento de la cultura, - con el resentimiento de las masas ha forjado su arma capital contra nosotros, contra todos los seres aristocráticos, joviales, generosos, que hay en la tierra, contra nuestra felicidad en la tierra... [...] - El aristocratismo de los sentimientos ha sido socavado de la manera más subterránea por la mentira de la igualdad de las almas; y si la creencia en el "privilegio de los más" hace y hará revoluciones, ¡es el cristianismo no se dude de ello, son los juicios cristianos de valor los que toda revolución no hace más que traducir en sangre y crímenes! El cristianismo es una rebelión de todo lo que se-arrastra-por-el-suelo contra todo lo que tiene altura: el evangelio de los "viles" envilece...&lt;br /&gt;48&lt;br /&gt;- ¿Se ha entendido de verdad la famosa historia que está al comienzo de la Biblia, - acerca de la angustia infernal de Dios frente a la ciencia?... No se la ha entendido. Ese libro sacerdotal par excellence comienza, como es obvio, con la gran dificultad interna del sacerdote: éste tiene un único peligro grande, por consiguiente "Dios", tiene un único peligro grande.-&lt;br /&gt;El viejo Dios, todo él "espíritu", todo él sumo sacerdote, todo él perfección, se pasea por su jardín placenteramente: sólo que se aburre. Contra el aburrimiento luchan en vano incluso los dioses. ¿Qué hace? Inventa al hombre, - el hombre es algo entretenido... Pero he aquí que también el hombre se aburre. El apiadamiento de Dios por la única molestia que en sí tienen todos los paraísos no conoce límites: pronto creó también otros animales. Primer fallo de Dios: el hombre no encontró entretenidos a los animales, - los dominaba, no quería siquiera ser un "animal". - Por consiguiente, Dios creó a la mujer. Y de hecho, ahora el aburrimiento se terminó - ¡pero también se terminaron otras cosas! La mujer fue el segundo fallo de Dios. - "La mujer es, por su esencia, serpiente, Eva"- esto lo sabe todo sacerdote; "de la mujer viene todo el infortunio al mundo" - esto lo sabe asimismo todo sacerdote. "Por consiguiente también la ciencia viene de ella"... Sólo a través de la mujer llegó el hombre a gustar del árbol del conocimiento. - ¿Qué había ocurrido? Al viejo Dios lo invadió una angustia infernal. El hombre mismo había sido su máximo fallo. Dios se había creado un rival, la ciencia hace iguales a Dios. - ¡se han terminado los sacerdotes y los dioses si el hombre se vuelve científico! - Moraleja: la ciencia es lo prohibido en sí, - ella es lo único prohibido. La ciencia es el primer pecado, el germen de todo pecado, el pecado original. La moral no es más que esto. - "No conocerás": - el resto se sigue de ahí. - La angustia infernal de Dios no le impidió ser listo. ¿Cómo defenderse de la ciencia?, ése fue durante largo tiempo su principal problema. Respuesta: ¡fuera del Paraíso el hombre! La felicidad, la ociosidad inducen a tener pensamientos, - todos los pensamientos son pensamientos malos... El hombre no debe pensar. - Y el "sacerdote en sí" inventa la indigencia, la muerte, el peligro mortal del embarazo, toda especie de miseria, vejez, fatiga, sobre todo la enfermedad, - simples medios en la lucha con la ciencia! La indigencia no le permite al hombre pensar... Y, ¡pese a todo!, ¡algo espantoso! La obra del conocimiento se alza cual una torre, asaltando el cielo, trayendo el crepúsculo de los dioses, - ¡qué hacer! - El viejo Dios inventa la guerra, separa los pueblos, hace que los hombres se aniquilen mutuamente (los sacerdotes han tenido siempre necesidad de la guerra...). La guerra . ¡entre todas las cosa una gran perturbadora de la paz de la ciencia! - ¡Increíble! Pese a las guerras, el conocimiento, la emancipación con respecto al sacerdote, aumenta. - Y al viejo Dios se le ocurre una última decisión: "el hombre se ha vuelto científico - no queda otro remedio, ¡hay que ahogarlo!"...&lt;br /&gt;52&lt;br /&gt;El cristianismo es también antitético de toda buena humana constitución espiritual, - sólo puede utilizar como razón cristiana la razón enferma, toma partido por todo lo idiota, lanza una maldición contar el "espíritu", contra la superbia del espíritu sano. Dado que la enfermedad forma parte de la esencia del cristianismo, también el estado de ánimo típicamente cristiano, la "fe", tiene que ser una forma de enfermedad todos los caminos derechos, honestos, científicos del conocimiento tienen que ser rechazados por la Iglesia como caminos prohibidos. Ya la duda es un pecado... La falta completa de limpieza psicológica en el sacerdote - que se delata en su mirada - es un fenómeno consecutivo de la décadense, - obsérvese en las mujeres histéricas y por otro lado, en los niños de constitución raquítica la regularidad con que la falsedad por instinto, el placer de mentir por mentir, la incapacidad de mirar y caminar de frente son expresiones de décadence. "Fe" significa no-querer-saber lo que es verdadero. El pietista, el sacerdote de ambos sexos es falso porque está enfermo: su instinto exige que en ningún punto la verdad obtenga su derecho. "Lo que pone enfermo es bueno; lo que viene de la plenitud, de la sobreabundancia, del poder, es malvado": ése es el modo de sentir del creyente. La no-libertad de mentira. - en eso adivino a todo teólogo predestinado. - Otro rasgo distintivo del teólogo es su incapacidad para la filología. Por filología debe entenderse aquí, en un sentido muy general, el arte de leer bien, - el poder leer hechos sin falsearlos con interpretaciones, sin perder, por afán de comprender, la precaución, la paciencia, la sutileza. Filología como ephexis en la interpretación: trátese de libros, de novedades periodísticas, de destinos o de hechos meteorológicos, - para no hablar de la "salvación del alma"... El modo como el teólogo, lo mismo en Berlín que en Roma, interpreta una "palabra de la Escritura" o un acontecimiento, una victoria del ejercito de su patria, por ejemplo, a la luz superior de los salmos de David, es siempre tan audaz, que un filólogo, al ver eso se sube por las paredes. ¡Y qué hará cuando los pietistas y otras vacas de Suabia atavían esa mísera cotidianeidad y esa habitación llena de humo que es su existencia con el "dedo de Dios", y la trasforma en un milagro de "gracia", de "providencia", de "experiencia de salvación"! Un dispendio, por modestísimo que fuera, de espíritu, para no decir de decencia, tendría que hacer ver a esos interpretes, sin embargo, la infantilidad e indignidad de tal abuso de la prestidigitación divina. Si tuviéramos en el cuerpo cierta cantidad, aunque fuera muy pequeña de piedad, un Dios que nos cura a tiempo del resfriado, o que nos hace subir al coche en el preciso instante en que se desencadena el aguacero, debería ser para nosotros un Dios tan absurdo, que, aunque existiese, habría que eliminarlo. Un Dios como criado, como cartero, como calendario, - en el fondo, una palabra para designar la especie más estúpida de todas las casualidades... La "divina providencia", tal como continúa creyendo hoy en ella aproximadamente una tercera parte de la "Alemania culta", sería una objeción tan fuerte contra Dios, que no se la podría imaginar mayor. ¡Y en todo caso, es una objeción contra los alemanes!...&lt;br /&gt;LEY CONTRA EL CRISTIANISMO&lt;br /&gt;Dada en el día de la salvación, en el día primero del año uno (-el 30 de septiembre de 1888 de la falsa cronología)&lt;br /&gt;Guerra A Muerte Contra El Vicio: El Vicio Es El Cristianismo&lt;br /&gt;ARTÍCULO PRIMERO: Viciosa es toda especie de contranaturaleza. La especie más viciosa de hombre es el sacerdote: el enseña la contranaturaleza. Contra el sacerdote no se tienen razones se tiene presidio.&lt;br /&gt;ARTÍCULO SEGUNDO: Toda participación en un servicio divino es un atentado contra la moralidad pública. Se será mAs duro contra los protestantes que contra los católicos, mAs duro contra los protestantes liberales que contra los protestantes ortodoxos. Lo que hay de criminal en el ser-cristiano crece en la medida en que uno se aproxima a la ciencia. El criminal de los criminales es, por consiguiente, el filosofo.&lt;br /&gt;ARTÍCULO TERCERO: El lugar maldito en que el cristianismo ha encovado sus huevos de basilisco será arrasado, y, como lugar infame de la tierra, constituirá el terror de toda la posteridad. En El se criarán serpientes venenosas.&lt;br /&gt;ARTÍCULO CUARTO: La predicación de la castidad es una incitación publica a la contranaturaleza. Todo desprecio de la vida sexual, toda impurificación de la misma con el concepto de "impuro" es el autentico pecado contra el espíritu santo de la vida.&lt;br /&gt;ARTÍCULO QUINTO: Comer en la misma mesa con un sacerdote le hace quedar a uno expulsado: con ello uno se excomulga a sí mismo de la sociedad honesta. El sacerdote es nuestro chandala, - se le proscribirá, se lo hará morir de hambre, se lo echará a toda especie de desierto.&lt;br /&gt;ARTÍCULO SEXTO: A la historia "sagrada" se la llamará con el nombre que merece, historia maldita; las palabras "Dios", "redentor", "santo", se las empleará como insultos como divisas para los criminales.&lt;br /&gt;ARTÍCULO SÉPTIMO: El resto se sigue de aquí&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15219670-112449331237577072?l=richardnickel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://richardnickel.blogspot.com/feeds/112449331237577072/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15219670&amp;postID=112449331237577072' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15219670/posts/default/112449331237577072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15219670/posts/default/112449331237577072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://richardnickel.blogspot.com/2005/08/el-anticristo-para-la-prueba.html' title='el anticristo para la prueba'/><author><name>richardnickel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15624434428944634027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15219670.post-112421457272592824</id><published>2005-08-16T10:47:00.000-07:00</published><updated>2005-08-16T10:49:32.740-07:00</updated><title type='text'>la riqueza de las naciones para 4 Ñ</title><content type='html'>Adam Smith: La riqueza de las naciones La dimensión religiosa&lt;br /&gt;de la ciencia económica *&lt;br /&gt;por Renato Espoz Le-Fort&lt;br /&gt;Departamento de Estudios Humanísticos&lt;br /&gt;Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas&lt;br /&gt;Universidad de Chile&lt;br /&gt;Adam Smith (1723 - 1790), autor de La riqueza del naciones, es sin duda, como dice Schumpeter, el economista más famoso y escribió el libro de "más éxito, no ya de todos los libros de economía, sino también, con la posible excepción del Origin of Species de Darwin, de todos los libros de ciencia publicados hasta el día de hoy". Estaba llamado a ser la fons et origo de la economía para las generaciones posteriores.&lt;br /&gt;Adam Smith, moralista cristiano reformado&lt;br /&gt;En primer término, Adam Smith es un calvinista. Es un miembro de la Iglesia Nacional Escocesa, más conocida como Presbiteriana. Smith es un calvinista del siglo XVIII, donde el dogma de la predestinación desempeña una papel de primer plano, donde se exalta al máximo y se glorifica el trabajo humano como un acto religioso a causa de la predestinación. Este dogma crea el individualismo; cada individuo actúa sólo en función de sí mismo, creyendo que su salvación es un decreto individual. Además, este dogma de la predestinación transformó el ascestismo medieval en moral de acción. Si es un réprobo, en su trabajo se verá; pero si es un elegido, todas sus actividades llevarán la marca de las bendiciones divinas. Y cuanto más sea visiblemente bendecido en sus trabajos, más segura será su elección. De aquí proviene la doctrina de la superioridad moral del trabajo como título de propiedad: el trabajo era el único factor "creador de riqueza". Calvino introduce un ideal ascéstico al interior de la vida secular.&lt;br /&gt;La revolución mayor de los últimos quinientos años tuvo lugar en la ética. Calvino fue el que dio con los nuevos sentimientos morales del Occidente cristiano. En primer lugar, no puede haber una ética viva si no existe una convicción acerca de un orden y finalidad de las actividades humanas individuales, sociales-económicas-políticas e históricas. En el caso de calvino, un orden Providencial. Una nueva imagen de orden natural surgió con Calvino, la cual se difundió rápidamente al ámbito intelectual, más precisamente, primero a la filosofía natural y luego a la moral. Esta observación es importante para comprender nuestra actual situación. Desde la época de Smith, la economía ha aceptado la idea de un gobierno y un plan suprahumano de género humano. Técnicamente aparece a cargo del mercado. Ésta es una convicción religiosa, fundada en la concepción de Providencia del calvinismo. No importa lo que los hombres digan en sus palabras mientras sus actividades estén dirigidas por esas convicciones; en particular, no importa lo que los economistas digan, mientras sigan operando, a pesar de su aparente incredulidad, con el orden natural de la ciencia económica.&lt;br /&gt;Es imprescindible preguntarse ¿cómo pudo establecer la existencia de este orden natural en el cual, por definición, los hombres no pueden hacer nada, excepto aceptarlo? ¿Dónde funda este orden natural? Para comprenderlo, es necesario saber y analizar el trasfondo en que fundamentó su concepción. Este trasfondo es la teología de Calvino.&lt;br /&gt;El pensamiento de Calvino parte de la Soberanía de Dios sobre el universo y de la absoluta dependencia del hombre. Este concepto teológico no sólo es necesario para la salvación, sino que es un principio de gobierno del universo, incluidas todas las actividades humanas. Como doctrina, está presente en los fundamentos de la ciencia natural moderno puritana y en la teoría política, social y económica que busca el Reino de Dios en la tierra.&lt;br /&gt;Según Calvino la divinidad había predeterminado todos los sucesos por medio de decretos promulgados desde el comienzo:&lt;br /&gt;"Sostenemos que Dios es el que dispone y gobierna todas las cosas; que desde la más remota eternidad de acuerdo con su propia sabiduría, decretó lo que hará y ahora, mediante su poder, ejecuta lo que ha decretado. De ahí que sostengamos que, por medio de su providencia, no sólo los cielos y la tierra y las criaturas inanimadas, sino también las determinaciones y voluntades de los hombres se hallan de este modo regidos para que se muevan exactamente en el curso que Él ha trazado".&lt;br /&gt;En el calvinismo, la soberanía de Dios es el fundamento y principio de gobierno de toda actividad humana. La concepción sobre la propia suficiencia y aptitud del hombre para solucionar sus problemas falta completamente en esta doctrina. La soberanía del hombre es una ficción de la imaginación y es tratada como tal en el calvinismo. La divinidad gobierna directamente como un rector absoluto por medio de decretos promulgados desde el comienzo. Estos decretos no eran otra cosa que las leyes de la naturaleza, de modo que la doctrina teológica de la predestinación preparaba el camino para la mal llamada "filosofía del determinismo mecanicista".&lt;br /&gt;El orden natural unificado&lt;br /&gt;El orden determinista forma parte de la fe fundamental de la Ilustración. Todos los filósofos de la Ilustración elaboraron sus sistemas guiados por este principio. Smith lo empleó directa y explícitamente. En realidad, se trata del principio de armonía en su forma filosófica secularizada, de la providencia en su forma teológica protestante.&lt;br /&gt;Lo interesante es que estas ideas no permanecerán sólo en un plano teológico-religioso, para discusiones dominicales. Tuvieron una aplicación inmediata en el trabajo intelectual.&lt;br /&gt;Jacob Viner dice:&lt;br /&gt;"El mayor derecho de Smith a la fama, como ya lo he dicho anteriormente, estriba en su elaborada y detallada aplicación al mundo económico del concepto de un orden natural, y que, abandonado a su propio curso, produce beneficiosos resultados para el género humano."&lt;br /&gt;En realidad, es el calvinismo el que crea la ciencia económica, la moral moderna. La concepción de orden natural unificado que produce resultados beneficiosos para el género humano, es una idea religiosa.&lt;br /&gt;Adam Smith cree que existe un orden natural en el mundo humano, conforme al cual todas las actividades humanas generadas por el egoísmo se organizan necesariamente para alcanzar el bien social. Lo único que podríamos decir es que Smith es un creyente cabal y sigue su doctrina religiosa.&lt;br /&gt;No puede ignorarse, por ejemplo, que para establecer el "desigual orden natural de la distribución" y la "mejor asignación de recursos" recurrió a las concepciones de providencia y de predestinación de Juan Calvino. Su concepto de la "mano de Dios" es la "mano invisible" en Smith que conduce a los hombres "a pesar" del egoísmo, "a pesar" de que cada uno busca su propio beneficio, a realizar "el bien social de la comunidad de los elegidos". Esta idea la securaliza en el concepto de mercado, el cual, de ente físico, se transmuta en un ente divino, inteligente y activo que logra objetivos específicos de producción, distribución y consumo.&lt;br /&gt;Desde la perspectiva cristiana latina, llama la atención que nadie la objetara. En cambio, para los contemporáneos y coetáneos de Smith fue una afirmación evidente. Todos creían en la soberanía de Dios y en la dependencia del hombre. La Providencia conduce a los hombres de acuerdo con los fines que ella ha predeterminado. Esto constituía una creencia básica de los puritanos británicos.&lt;br /&gt;El calvinista Smith dice en la Theory of Moral Sentiments:&lt;br /&gt;"La idea del Ser Divino, cuya sabiduría y benevolencia han arbitrado y conducido, desde toda la eternidad, la inmensa máquina del universo, para producir en todos los tiempos la mayor cantidad posible de felicidad es, ciertamente, el más sublime de todos los objetos de humana contemplación... La administración del gran sistema del universo... la preocupación por la felicidad universal de todos los seres racionales y sensibles, es asunto de Dios y no del hombre. Al hombre se le ha asignado una esfera mucho más humilde, pero mucho más adecuada a la debilidad de sus potencialidades y a la estrechez de su comprensión: el cuidado de su propia felicidad, de la de su familia, sus amigos, su país."&lt;br /&gt;Adam Smith no duda. La felicidad del hombre no es asunto de los hombres sino del Ser Divino. Dios administra el gran sistema del universo para la felicidad de todos los seres racionales y sensibles. La soberanía de Dios es absoluta, como la dependencia del hombre.&lt;br /&gt;Los muchos nombres de este Ser benéfico o Naturaleza que él ocupa son: El Gran Director de la Naturaleza, La Causa final, El Autor de la Naturaleza, el Gran Juez de los Corazones, La Mano Invisible, La Naturaleza, Providencia, El Divino Ser y Dios.&lt;br /&gt;La creencia central de que Dios determinó el marco general, disponiendo que el interés propio y el social sean uno y el mismo. De esta manera, no existe ninguna restricción para la búsqueda por parte del individuo de su interés económico personal. Por el contrario, existe el deber personal de lograrlo, porque significa participar en la obra de Dios y alcanzar beneficios para su comunidad.&lt;br /&gt;La consagración de la desigualdad&lt;br /&gt;La economía es una ética, la cual está condicionada por la religión que la funda. En ella se concreta, en una vieja y nueva actitud de vida y un temple de ánimo. Es la expresión técnica, con más precisión, "científica" del nuevo estilo de vida confesado en la religiosidad protestante.&lt;br /&gt;Calvino, en relación al orden humano, dice:&lt;br /&gt;"Porque en la administración y gobierno del género humano, de tal manera ordena su providencia, que mostrándose de infinitas maneras munífico y liberal para con todos, sin embargo, no deja de dar claros y cotidianos testimonios de su clemencia a los piadosos y de su severidad a los impíos y réprobos. Porque los castigos y venganzas que ejecuta contra los malhechores, no sin ocultos sino bien manifiestos, como también se muestra bien claramente protector y defensor de la inocencia, haciendo con su bendición prosperar a los buenos, socorriéndolos en sus necesidades, mitigando sus dolores, aliviándolos en sus calamidades y proveyéndoles de todo cuanto necesitan".&lt;br /&gt;Con relación a la distribución, sostiene el Reformador:&lt;br /&gt;"Porque debemos considerar que lo que cada uno posee no lo ha sido conseguido a la ventura o por casualidad, sino por la distribución del que es supremo Señor de todas las cosas, y por eso a ninguna persona se le pueden quitar sus bienes con malas artes y engaños sin que sea violada la distribución divina".&lt;br /&gt;Y no olvidemos que éste es el orden de Dios.&lt;br /&gt;"...finalmente ordena todas las cosas conforme al mejor orden posible".&lt;br /&gt;Adam Smith acepta el orden natural del mundo humano de Calvino:&lt;br /&gt;"Las causas del progreso en las facultades productivas del trabajo, y el orden según el cual su producto se distribuye naturalmente entre los diferentes rangos y condiciones del hombre en la sociedad, forma la materia del Libro primero de esta Investigación".&lt;br /&gt;En el encabezamiento del Libro I de "La riqueza de las naciones", expresa:&lt;br /&gt;"De las causas del progreso en las facultades productivas del trabajo, y del modo como un producto se distribuye naturalmente entre las diferentes clases del pueblo."&lt;br /&gt;Adam Smith admite el orden natural que consagra la desigual distribución de la riqueza entre los hombres y las naciones.&lt;br /&gt;Con esta visión, Smith funda la ciencia económica y su estructura básica se convierte en el fundamento de todo pensamiento económico posterior.&lt;br /&gt;En esta estructura no podemos razonablemente encontrar un lugar para los problemas de nuestros países y menos una solución. La desigualdad pertenece al sistema y no existe por definición una distribución equitativa.&lt;br /&gt;Es la expresión consistente de cierta manera de entender el cristianismo, la cual da las pautas de comportamiento para el hombre medio. Esta visión cristiana subordina la salvación individual a la vida económica, transforma profundamente a hombre, la sociedad y la historia. La búsqueda de señales de salvación en prosperidad, en los logros y en el éxito mundano son pilares de la nueva teología. La providencia es liberal con los salvados, mezquina con los condenados. Existe una distribución divina y existe una predestinación. ¿Como puede el hombre saber si fue destinado a santo o a réprobo, a la vida o a la muerte? Las obras no importan. "Dios sin tener en cuenta las obras elige a aquel que en sí mismo ha decretado". Es un mundo sin libre arbitrio, donde lo único que cabe es buscar las señales en las cuales se manifiesta la elección de Dios.&lt;br /&gt;Mercado y providencia divina&lt;br /&gt;Smith empleó directa y explícitamente el orden natural y la providencia de Calvino. Ésta, en su forma filosófica secularizada, es el principio de armonía&lt;br /&gt;Con el fin de tener una comprensión más afinada, es el caso indicar las proposiciones de Paul Tillich, un teólogo protestante actual:&lt;br /&gt;"La idea cristiana de la providencia no contiene la noción mecánica de que Dios ordenó todas las cosas en un momento determinado y que ahora se sienta en su trono y duerme mientras el mundo sigue su curso. Los reformadores tuvieron que librar una lucha feroz contra esta distorsión de la idea de providencia. Antes, el sentido de la providencia es que Dios crea en todo momento y dirige todas las cosas de la historia hacia una realización final en el reino de Dios. Luego está el elemento del 'a pesar de'. A pesar de la finitud humana, a pesar de la enajenación humana con respecto a Dios. Dios determina cada instante de manera tal que en él resulta posible la experiencia de lo ulterior, de modo tal que en toda trama del bien y el mal de la historia, el objetivo divino terminará por prevalecer. La providencia no obra de forma mecánica sino que dirige y guía".&lt;br /&gt;El "guardián de este orden" es la Providencia, "la mano invisible". Smith aceptó que existía una distribución divina independiente del saber y de los propósitos de los hombres. Dice:&lt;br /&gt;"Los ricos escogen del montón sólo lo más preciado y agradable. Consumen poco más que el pobre y, a pesar de su egoísmo y rapacidad natural y aunque sólo procuran su propia conveniencia y lo único que se proponen con el trabajo de esos miles de hombres a quienes dan empleo es la satisfacción de sus vanos e insaciables deseos, dividen con el pobre el producto de sus progresos. Son conducidos por una mano invisible que los hace distribuir las cosas necesarias de la vida casi de la misma manera que habrían sido distribuidas si la tierra hubiera estado repartida en partes iguales entre todos sus habitantes; y así, sin proponérselo, sin saberlo, promueven el interés de la sociedad y proporcionan los medios para la multiplicación de la especie. Cuando la Providencia dividió la tierra entre unos pocos nobles propietarios, no olvidó ni abandonó a aquellos que parecían haber quedado fuera del reparto".&lt;br /&gt;De esta manera, la distribución se resolvió "providencialmente". Por tanto, nunca fue problema, pese a la evidencia que se palpa en la realidad de todas las sociedades del pasado y del presente. Es lamentable que la injusticia aparezca tan protegida en la teoría, lo cual permitió y permite acciones inhumanas, contrarias a la más elemental justicia humana. Smith introdujo en su teoría el concepto de justicia divina que es inescrutable. La distribución desapreció como problema de la estructura teórica, porque pertenece al que es "supremo Señor de todas las cosas". No parece necesario para nosotros fundamentar la necesidad de cambiar la concepción de distribución divina. En síntesis, lo que quiero decir es que la distribución no es asunto de la "mano invisible" sino de nosotros. No tenemos ninguna razón para aceptar la afirmación de Calvino:&lt;br /&gt;Con relación a la "mano de Dios" y el libre albedrío, dice Calvino (en De la Gracia y el Libre Albedrío, cap. XX)&lt;br /&gt;"Por tanto, si la voluntad del rey es guiada por la mano de Dios, tampoco la voluntad de los que no somos reyes quedará libre de esta condición".&lt;br /&gt;"Hay a propósito de esto una bella sentencia de San Agustin, quien dice: La Escritura si se considera atentamente, muestra que, no solamente la buena voluntad de los hombres –la cual él hace de mala, buena y así transformada la encamina al bien obrar y a la vida eterna- está bajo la mano y el poder de Dios, sino también toda la voluntad durante la vida presente; y de tal manera lo están que las inclina y las mueve según le place de un lado a otro, para hacer bien a los demás, para causarle un daño cuando se los quiere castigar; y todo esto lo realiza según sus juicios ocultos, pero justísimos".&lt;br /&gt;En el ámbito científico económico actual, se exige abandonar toda concepción ética diferente a la de la teoría: se incita a la humanidad a promover el código moral que fundamente la "ciencia económica" y a hablar un lenguaje mercenario. ¿No es la economía una nueva ética que propone un modo de ser individual y social?&lt;br /&gt;"¿Cuál es el mecanismo -se pregunta Richard T. Gill, profesor de Harvard- por medio del cual los individuos que sólo tienen presente su deseo de obtener una ganancia personal se ven ‘conducidos por una mano invisible’ a buscar el bienestar de la comunidad? La respuesta de Smith es que ese mecanismo habría que encontrarlo en el sistema de mercado, que operaba a través de las fuerzas de la competencia. Al declararlo así, estaba planteando un conjunto de problemas que hasta nuestros días han seguido teniendo el carácter de fundamentales."&lt;br /&gt;El mercado se convirtió en el concepto técnico más importante del análisis, sin perder su dimensión religiosa: es el ente que distribuye la riqueza y asigna los recursos de la naciones de modo que se alcanza el máximo de beneficio social. La humanidad es conducida por la mano invisible de manera inexorable.&lt;br /&gt;Ciertamente los indios hipanoamericanos, los mestizos, no compartimos la visión calvinista del mundo social, donde los elegidos pueden aniquilar a su prójimo. El mundo es resultado de la responsabilidad y la construcción del hombre. Nuestra estructura de creencias impone la responsabilidad moral del hombre en un primer plano. Es responsable del bien y del mal, es el verdadero constructor del mundo en que vive y sobre él recae la factura de ese mundo. En síntesis, no somos calvinistas, no estamos condenados. Es recomendable abandonar los principios de la ciencia económica basados en una concepción teológica tan ajena y perjudicial para nosotros.&lt;br /&gt;La importancia de lo expuesto está en hacer consciente la diferencia hispanoamericana con la tradición económica y comprender los peligros que implica su aplicación indiscriminada.-&lt;br /&gt;(*) Véase también:&lt;br /&gt;Renato Espoz Le-Fort, "De cómo el hombre limitó la razón y perdió la libertad"&lt;br /&gt;1ª ed., 2003, Editorial Universitaria, 434 páginas&lt;br /&gt;Comentario: Este libro pretende, a través de una crítica y un diálogo creador, abrir la posibilidad de una nueva síntesis del desarrollo de la filosofía occidental, de la ciencia, de la tecnología, de la moral y de la economía. Con una mirada innovadora, revela las raíces religiosas de toda la filosofía occidental.&lt;br /&gt;El escepticismo del mundo contemporáneo, el relativismo moral y la explotación irracional de la naturaleza exigen una rectificación. El despertar de América Latina y del Tercer Mundo puede conducir a una ampliación de los horizontes culturales, a una integración rectificadora de la ciencia-tecnología con el fin de resolver los problemas actuales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15219670-112421457272592824?l=richardnickel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://richardnickel.blogspot.com/feeds/112421457272592824/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15219670&amp;postID=112421457272592824' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15219670/posts/default/112421457272592824'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15219670/posts/default/112421457272592824'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://richardnickel.blogspot.com/2005/08/la-riqueza-de-las-naciones-para-4.html' title='la riqueza de las naciones para 4 Ñ'/><author><name>richardnickel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15624434428944634027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15219670.post-112359292502729052</id><published>2005-08-09T06:05:00.000-07:00</published><updated>2005-08-09T06:08:45.036-07:00</updated><title type='text'>NIETZSCHE Para la prueba...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aquí están los textos básicos de Nietzsche para la prueba&lt;br /&gt;GENEALOGIA DE LA MORAL&lt;br /&gt;TRATADO I&lt;br /&gt;7&lt;br /&gt;Ya se habrá adivinado que la manera sacerdotal de valorar puede desviarse muy fácilmente de la caballeresco-aristocrática y llegar luego a convertirse en su antítesis; en especial impulsa a ello toda ocasión en que la casta de los sacerdotes y la casta de los guerreros se enfrentan a causa de los celos y no quieren llegar a un acuerdo sobre el precio a pagar. Los juicios de valor caballeresco-aristocráticos tienen como presupuesto una constitución física poderosa, una salud floreciente, rica, incluso desbordante, junto con lo que condiciona el mantenimiento de la misma, es decir, la guerra, las aventuras, la caza, la danza, las peleas y, en general, todo lo que la actividad fuerte, libre, regocijada lleva consigo. La manera noble-sacerdotal de valorar tiene -lo hemos visto- otros presupuestos: ¡las cosas les van muy mal cuando aparece la guerra! Los sacerdotes son, como es sabido, los enemigos más malvados. ¿Por qué? Porque son los más impotentes. A causa de esa impotencia el odio crece en ellos hasta convertirse en algo monstruoso y siniestro, en lo más espiritual y más venenoso. Los máximos odiadores de la historia universal, también los odiadores más ricos de espíritu han sido siempre sacerdotes -comparado con el espíritu de la venganza sacerdotal, apenas cuenta ningún otro espíritu. La historia humana sería una cosa demasiado estúpida sin el espíritu que los impotentes han introducido en ella [...]&lt;br /&gt;10&lt;br /&gt;La rebelión de los esclavos en la moral comienza cuando el resentimiento mismo se vuelve creador y engendra valores: el resentimiento de aquellos seres a quienes les está vedada la auténtica reacción, la reacción de la acción, y que se desquitan únicamente con una venganza imaginaria. Mientras que toda moral noble nace de un triunfante sí dicho a sí mismo, la moral de los esclavos dice no, ya de antemano, a un "fuera", a un "otro", a un "no-yo"; y ese no es lo que constituye su acción creadora. Esta inversión de la mirada que establece valores este necesario dirigirse hacia fuera en lugar de volverse hacia sí -forma parte precisamente del resentimiento: para surgir, la moral de los esclavos necesita siempre primero de un mundo opuesto y externo, necesita, hablando fisiológicamente, de estímulos exteriores para poder en absoluto actuar- su acción es, de raíz, reacción. Lo contrario ocurre en la manera noble de valorar: ésta actúa y brota espontáneamente, busca su opuesto tan sólo para decirse sí a sí misma con mayor agradecimiento, con mayor júbilo -su concepto negativo, lo "bajo", "vulgar", "malo", es tan sólo un pálido contraste, nacido más tarde, de su concepto básico positivo, totalmente impregnado de vida y de pasión, el concepto "¡nosotros los nobles, nosotros los buenos, nosotros los bellos, nosotros los felices!" Cuando la manera noble de valorar se equivoca y peca contra la realidad, esto ocurre con relación a la esfera que no le es suficientemente conocida, más aún, a cuyo real conocimiento se opone con aspereza: no comprende a veces la esfera despreciada por ella, la esfera del hombre vulgar del pueblo bajo; por otro lado, téngase en cuenta que, en todo caso, el efecto del desprecio, del mirar de arriba abajo, del mirar con superioridad, aun presuponiendo que falsee la imagen de lo despreciado, no llegará ni de lejos a la falsificación con que el odio reprimido, la venganza del impotente atentarán contra su adversario -in effigie, naturalmente-. De hecho en el desprecio se mezclan demasiada negligencia, demasiada ligereza, demasiado apartamiento de la vista y demasiada impaciencia, e incluso demasiado júbilo en sí mismo, como para estar en condiciones de transformar su objeto en una auténtica caricatura y en un espantajo. No se pasen por alto las nuances casi benévolas que, por ejemplo, la aristocracia griega pone en todas las palabras con que diferencia de sí al pueblo bajo; obsérvese cómo constantemente se mezcla en ellas, azucarándolas, una especie de lástima, de consideración, de indulgencia, hasta el punto de que casi todas las palabras que convienen al hombre vulgar han terminado por quedar como expresiones para significar "infeliz", "digno de lástima" (véase *,48`H [miedoso], *,48"4@H [cobarde], B@&lt;0d`h&gt;L:n@DG [desdicha]). Los "bien nacidos" se sentían a sí mismos cabalmente como los "felices"; ellos no tenían que construir su felicidad artificialmente y, a veces, persuadirse de ella, mentírsela, mediante una mirada dirigida a sus enemigos (como suelen hacer todos los hombres del resentimiento); y asimismo, por ser hombres íntegros, repletos de fuerza y, en consecuencia, necesariamente activos, no sabían separar la actividad de la felicidad -en ellos aquélla formaba parte, por necesidad, de ésta (de aquí procede el ,ÞBDVJJ,4&lt; [obrar bien, ser feliz]) -todo esto muy en contraposición con la felicidad al nivel de los impotentes, de los oprimidos, de los llagados por sentimientos venenosos y hostiles, en los cuales la felicidad aparece esencialmente como narcosis, aturdimiento, quietud, paz, "sábado", distensión del ánimo y relajamiento de los miembros, esto es, dicho en una palabra como algo pasivo. Mientras que el hombre noble vive con confianza y franqueza frente a sí mismo ((,&lt;&lt;"Ã@H «aristócrata de nacimiento», subraya la nuance "franco" y también sin duda "ingenuo"), el hombre del resentimiento no es ni franco, ni ingenuo, ni honesto y derecho consigo mismo. Su alma mira de reojo; su espíritu ama los escondrijos, los caminos tortuosos y las puertas falsas, todo lo encubierto le atrae como su mundo, su seguridad, su alivio; entiende de callar, de no olvidar, de aguardar, de empequeñecerse y humillarse transitoriamente. Una raza de tales hombres del resentimiento acabará necesariamente por ser más inteligente que cualquier raza noble, venerará también la inteligencia en una medida del todo distinta: a saber, como la más importante condición de existencia, mientras que, entre hombres nobles, la inteligencia fácilmente tiene un delicado dejo de lujo y refinamiento: -en éstos precisamente no es la inteligencia ni mucho menos tan esencial como lo son la perfecta seguridad funcional de los instintos inconscientes reguladores o incluso una cierta falta de inteligencia, así por ejemplo el valeroso lanzarse a ciegas, bien sea al peligro, bien sea al enemigo, o aquella entusiasta subitaneidad en la cólera, el amor, el respeto, el agradecimiento y la venganza, en la cual se han reconocido en todos los tiempos las almas nobles. El mismo resentimiento del hombre noble, cuando en él aparece, se consuma y agota, en efecto, en una reacción inmediata y, por ello, no envenena: por otro lado, ni siquiera aparece en innumerables casos en los que resulta inevitable su aparición en todos los débiles e impotentes. No poder tomar mucho tiempo en serio los propios contratiempos, las propias fechorías- tal es el signo propio de naturalezas fuertes y plenas, en las cuales haya una sobreabundancia de fuerza plástica, remodeladora, regeneradora, fuerza que también hace olvidar (un buen ejemplo de esto en el mundo moderno es Mirabeau, que no tenía memoria para los insultos ni para las villanías que se cometían con él, y que no podía perdonar por la única razón de que -olvidaba). Un hombre así se sacude de un solo golpe muchos gusanos que en otros, en cambio, anidan subterráneamente; sólo aquí es también posible otra cosa, suponiendo que ella sea en absoluto posible en la tierra el auténtico "amor a sus enemigos". ¡Cuánto respeto por sus enemigos tiene un hombre noble! -y ese respeto es ya un puente hacia el amor... ¡El hombre noble reclama para sí su enemigo como una distinción suya; no soporta, en efecto, ningún otro enemigo que aquel en el que no hay nada que despreciar y sí muchísimo que honrar! En cambio, imaginémonos "el enemigo" tal como lo concibe el hombre del resentimiento -y justo en ello reside su acción, su creación: ha concebido el "enemigo malvado", "el malvado", y ello como concepto básico, a partir del cual se imagina también, como imagen posterior y como antítesis, un "bueno" -¡él mismo!...&lt;br /&gt;13&lt;br /&gt;-Mas volvamos atrás: el problema del otro origen de lo "bueno" tal como se lo ha imaginado el hombre del resentimiento exige llegar a su final. -El que los corderos guarden rencor a las grandes aves rapaces es algo que no puede extrañar: sólo que no hay en esto motivo alguno para tomarle a aquéllas el que arrebaten corderitos. Y cuando los corderitos dicen entre sí "estas aves de rapiña son malvadas; y quien es lo menos posible un ave de rapiña, sino más bien su antítesis, un corderito, -¿no debería ser bueno?", nada hay que objetar a este modo de establecer un ideal excepto que las aves rapaces mirarán hacia abajo con un poco de sorna y tal vez se dirán: "Nosotras no estamos enojadas en absoluto con esos buenos corderitos, incluso los amamos: no hay nada más sabroso que un tierno cordero". -Exigir de la fortaleza que no sea un querer-dominar, un querer-sojuzgar, un querer-enseñorearse, una sed de enemigos y de resistencias y de triunfos, es tan absurdo como exigir de la debilidad que se exteriorice como fortaleza. Un quantum de fuerza es justo un tal quantum de pulsión, de voluntad, de actividad, ese mismo querer, ese mismo actuar, y, si puede parecer otra cosa, ello se debe tan solo a la seducción del lenguaje (y a los errores radicales de la razón petrificados en el lenguaje), el cual entiende y malentiende que todo hacer está condicionado por un agente, por un "sujeto". Es decir del mismo modo que el pueblo separa el rayo de su resplandor y concibe al segundo como un hacer, como la acción de un sujeto que se llama rayo, así la moral del pueblo separa también la fortaleza de las exteriorizaciones de la misma, como si detrás del fuerte hubiera un sustrato indiferente, que fuera dueño de exteriorizar y, también, de no exteriorizar fortaleza. Pero tal sustrato no existe; no hay ningún "ser" detrás del hacer del actuar, del devenir; "el agente" ha sido ficticiamente añadido al hacer, el hacer es todo. En el fondo el pueblo duplica el hacer; cuando piensa que el rayo lanza un resplandor, esto equivale a un hacer-hacer: el mismo acontecimiento lo pone primero como causa y luego, una vez más, como efecto de aquélla. Los investigadores de la naturaleza no lo hacen mejor cuando dicen "la fuerza mueve, la fuerza causa" y cosas parecidas, -nuestra ciencia, a pesar de toda su frialdad, de su desapasionamiento, se encuentra sometida aún a la seducción del lenguaje y no se ha desprendido de los hijos falsos que se le han infiltrado, de los "sujetos" (el átomo, por ejemplo es uno de esos hijos falsos, y lo mismo ocurre con la "cosa en sí"); nada tiene de extraño que las reprimidas y ocultamente encendidas pasiones de la venganza y del odio aprovechen a favor suyo esa creencia e incluso en el fondo, ninguna otra sostengan con mayor fervor que la de que el fuerte es libre de ser débil, y el ave de rapiña, libre de ser cordero: -con ello conquistan, en efecto, para sí el derecho de imputar al ave de rapiña ser ave de rapiña... Cuando los oprimidos, los pisoteados, los violentados se dicen, movidos por la vengativa astucia propia de la impotencia: "¡Seamos distintos de los malvados, es decir, seamos buenos! Y bueno es el que no violenta, el que no ofende a nadie, el que no ataca, el que no salda cuentas, el que remite la venganza a Dios; el cual se mantiene en lo oculto igual que &lt;em&gt;nosotros, y evita todo lo malvado, y exige poco de la vida, lo mismo que nosotros los pacientes, los humildes, los justos" -esto escuchado con frialdad y sin ninguna prevención, no significa en realidad más que lo siguiente: "Nosotros los débiles somos desde luego débiles; conviene que no hagamos nada para lo cual no somos bastante fuertes" -pero esta amarga realidad de los hechos, esta inteligencia de ínfimo rango, poseída incluso por los insectos (los cuales, cuando el peligro es grande, se fingen muertos para no hacer nada "de más"), gracias a este arte de falsificación y a esa automendacidad propias de la impotencia, con el esplendor de la virtud reanunciadora, callada, expectante, como si la debilidad misma del débil -es decir, su esencia, su obrar, su entera, única, inevitable, indeleble realidad - fuese un logro voluntario, algo querido elegido, una acción, un mérito. Por un instinto de autoconservación, de autoafirmación, en el que toda mentir suele santificarse, esa especie de hombre necesita creer en el "sujeto" indiferente, libre para elegir. El sujeto (o, hablando de un modo más popular, el alma) ha sido hasta ahora en la tierra el mejor dogma tal vez porque a toda la ingente muchedumbre de los mortales, a los débiles y oprimidos de toda índole, les permitía aquel sublime autoengaño de interpretar la debilidad misma como libertad, interpretar su ser-así-y-así como mérito&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15219670-112359292502729052?l=richardnickel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://richardnickel.blogspot.com/feeds/112359292502729052/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15219670&amp;postID=112359292502729052' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15219670/posts/default/112359292502729052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15219670/posts/default/112359292502729052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://richardnickel.blogspot.com/2005/08/nietzsche-para-la-prueba.html' title='NIETZSCHE Para la prueba...'/><author><name>richardnickel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15624434428944634027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15219670.post-112351831747725188</id><published>2005-08-08T09:22:00.000-07:00</published><updated>2005-08-08T09:25:17.483-07:00</updated><title type='text'>o nos salvamos o nos hundimos....</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ESTAMOS EN UN TITANIC SI NO ENSEÑAMOS FILOSOFIA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hace un tiempo leía algo sobre hacia donde vamos como sociedad de Edgar Moran el cual sostenia que:&lt;br /&gt;Hay dos conceptos de desarrollo. El concepto que fue usual durante muchos años era la idea de que el desarrollo tecno-científico, económico, basta para remolcar, como una locomotora, los vagones de todo el tren del desarrollo humano, es decir: libertad, democracia, autonomía, moralidad. Pero, lo que se ve hoy día, es que es un hecho que estos tipos de desarrollo han traído muchas veces subdesarrollo mentales, psíquicos y morales.&lt;br /&gt;Es evidente que el problema fundamental es el desarrollo humano, que debe ser un concepto multidimensional. Hay un concepto promedio, el concepto enmendado del desarrollo únicamente técnico. Fue en cambio la idea del desarrollo sostenible, la que introdujo la idea del porvenir del planeta, del porvenir de los seres humanos, y también la necesidad de la salvaguardia vital de los humanos, que es una consideración ética.&lt;br /&gt;(Estamos en un Titanic, Edgar moran)&lt;br /&gt;De allí me nació la idea de repensar por que, para que enseñar Filosofia de allí también nació esta reflexión de fundamento y didáctica&lt;br /&gt;La filosofía, en tanto actividad de cuestionamiento y de búsqueda de sentido, rechaza las respuestas simples, despliega la indagación y la actitud problematizadora, delimitando sus núcleos de reflexión: el de las cuestiones filosóficas en sentido estricto - que incluyen temáticas filosóficas socialmente significativas como la antropología filosófica, el problema del conocimiento, la ética, entre otras - y el de las cuestiones lógico-epistemológicas, de corte instrumental, en el que se despliegan procedimientos lógicos, argumentativos y reflexiones sobre el conocimiento científico. Ciertamente que la distinción entre un núcleo y otro se justifica por la especificidad y la marcada instrumentalidad del segundo. Sin embargo, ambos contribuyen tanto al fin principal como al fin propedéutico de la educación media puesto que resultan indispensables para la formación general y permiten el desarrollo de estudios superiores.&lt;br /&gt;La Filosofía entendida como una actividad se vale de procedimientos discursivos y argumentativos para elaborar y resignificar sus problemas y, así, permite realizar un abordaje que está en consonancia con el fin principal de la educación media. Sin embargo, este propósito por si solo no garantiza un verdadero aporte a dicho fin si no se plasma en un proyecto para el aula que tenga como telón de fondo una concepción activa de la enseñanza en materia filosófica y que se constituya poniendo en debate las tres dimensiones fundamentales: las preguntas o problemas, el marco histórico y las herramientas de la argumentación, haciendo efectivo el ejercicio del juicio crítico sobre los distintos aspectos de la realidad, con el propósito de desarrollar competencias para participar de manera consciente, crítica y transformadora en la sociedad.&lt;br /&gt;Se trata en ultimo termino de aprender filosofia aprendiendo a filosofar, mas que aprendiendo una determinada filosofia y no de visitar solamente y permenentemente el panteon de los filosofos. Si no al igual que el Titanic nos hundimos y perecemos como hombres y sociedad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15219670-112351831747725188?l=richardnickel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://richardnickel.blogspot.com/feeds/112351831747725188/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15219670&amp;postID=112351831747725188' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15219670/posts/default/112351831747725188'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15219670/posts/default/112351831747725188'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://richardnickel.blogspot.com/2005/08/o-nos-salvamos-o-nos-hundimos.html' title='o nos salvamos o nos hundimos....'/><author><name>richardnickel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15624434428944634027</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
